top of page
Escritos Sin Tinta
El Blog



No quiero ser alimento al ojo… Si no, alimento al alma.
Lo que el ojo percibe es sólo una fracción mínima de lo que implica conectar íntimamente con otro ser humano. Y en este sentido, resulta muy fácil confundirse entre lo que vemos y lo que una persona es en esencia. La primera impresión y la apariencia física que mostramos se han convertido en una forma de comunicación. Nos vestimos bien para proyectar una imagen, demostrar competencia, reflejar autoridad o estatus, o asegurar credibilidad en espacios que priorizan lo que es v

Dr. Nitza Ramos-Cruz
Jan 203 min read
bottom of page
